
Granada Social estrena la sección Cápsula del Tiempo, conducida por Mario Pablo Sánchez, con una entrevista que no solo inaugura un formato, sino también una manera profunda de mirar la vida. Frente al micrófono, Juan Antonio Ruiz: un joven que ha convertido su historia con la adicción al juego en un proceso de reconstrucción personal, vocación de servicio y compromiso con otros.
Desde el primer minuto, Mario traza un retrato claro: Juan Antonio no es solo alguien con recorrido, es una persona que ha vivido con presencia, que acompaña antes de opinar y que avanza acumulando humanidad. Y ese tono marca toda la conversación.
Diez años atrás: un mensaje de resiliencia
Al preguntarle qué le diría al Juan Antonio de hace una década, él responde sin titubeos: que no cambie nada. Que cada caída, cada decisión y, sobre todo, su paso por la ludopatía, han sido parte esencial de su aprendizaje. Que aquella versión suya supo cuidar lo que era importante. Y que su yo futuro está orgulloso del camino transitado.
El vídeo que revela su propósito
Durante la entrevista, Mario comparte un fragmento del vídeo que Juan Antonio grabó para la Akademia de Borja Vilaseca. En él se presenta con honestidad: un joven recién graduado en Administración y Creación de Empresas, que superó una adicción y que ahora vuelve a la asociación que lo ayudó para acompañar a otros desde el mismo lugar donde él fue sostenido.
Su meta es clara: profundizar en su crecimiento, culminar su proceso personal y ayudar a quienes viven lo que él vivió.
La Akademia como punto de inflexión
Cada jueves, de 17:00 a 20:00, Juan Antonio asiste a un espacio de descubrimiento personal e inteligencia emocional gratuita para jóvenes de 18 a 23 años en Startidea que describe como “una asignatura de vida” que ningún instituto enseña. Habla del aprendizaje emocional, de la generosidad de quienes imparten los talleres y del descubrimiento de que toda persona tiene algo valioso que ofrecer. Una formación gratuita que, según él, debería considerarse un lujo social.
La adicción: entre la sombra y la oportunidad
El relato de Juan Antonio sobre su adicción es directo y conmovedor. Explica que la ludopatía no se mide por cantidades, sino por pérdida de control: cuando la vida se convierte en una mentira, cuando la responsabilidad se desliza y cuando la sensación de evasión sustituye la realidad.
Asegura que la adicción suele ser la consecuencia de heridas no resueltas, ansiedad, soledad o falta de límites. Y que, en su caso, tocar fondo fue el clic que necesitaba para cambiar. No para rendirse, sino para reconstruirse.
La figura del padre: un pilar silencioso
Uno de los momentos más emotivos de la entrevista llega cuando menciona a su padre. Juan Antonio reconoce que lo decepcionó, pero también que gracias a ese proceso hoy están más unidos. Él es monitor en la asociación donde se recuperó, y ambos agradecen el aprendizaje compartido. Una paradoja hermosa: la adicción los separó y, al mismo tiempo, los volvió a unir desde otro lugar.
Un mensaje para quienes dudan
Su consejo para quienes creen que podrían tener una adicción es claro: cuando algo te controla a ti y no al revés, ahí está la señal. No se trata del dinero, sino de la pérdida de libertad interior. Y, sobre todo, recuerda que pedir ayuda funciona y que sí hay salida.
Mensaje al Juan Antonio del futuro
Para cerrar, Juan Antonio deja grabado su mensaje para dentro de unos años: que siga sintiendo con el alma, que recuerde de dónde viene para agradecer a dónde llegará, que cuide a su familia y que nunca olvide que los sueños se alcanzan cuando se trabajan desde el amor.

