Cruz Roja apoya durante la pandemia a más de un centenar de jóvenes ex tutelados en Granada

El 84% de estos jóvenes se encuentra en riesgo de pobreza y exclusión, el 84% no recibe ninguna prestación o subsidio y un 10% se ve obligado a vivir en la calle o en situación de alta precariedad.

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Mohamed es de Guinea Conakry y a sus casi 20 años ha vivido más experiencias que cualquier persona adulta. Muchas de estas experiencias, traumáticas y dolorosas: Llegué completamente solo a España, no tenía familia ni conocía a nadie”, afirma. Llegó a las costas de Almería cuando aún era menor de 13 años, y pasó por Algeciras y Motril para instalarse definitivamente en un centro de Dúrcal. Cuando cumplió los 18 años fue acogido por Cruz Roja Española en el  piso de emancipación para jóvenes en riesgo de exclusión social en Granada. “Mi lengua es el francés, y cuando llegué a España tuve que aprender rápido para poder comunicarme y sobre todo para seguir aprendiendo, que es lo que más me gusta”, afirma Mohamed en un perfecto español. “Me encanta el mundo de la informática y paso horas aprendiendo en Youtube con tutoriales sobre programación”, una afición que compagina con sus estudios de Sistemas Microinformáticos y Redes en el IES Padre Suárez de Granada. Además, colabora como voluntario en diferentes proyectos de Cruz Roja poniendo en prácticas sus conocimientos, algo que le ayudará a conseguir uno de sus objetivos, hacerse todo un profesional informático.

Cada año, miles de jóvenes como Mohamed alcanzan la mayoría de edad habiendo crecido bajo el Sistema de Protección a la Infancia, separados de sus respectivas familias. En ese momento finalizan sus medidas de protección, y las alternativas para el retorno familiar se hacen inviables en la mayoría de los casos, teniendo que emanciparse de manera precoz (11 años antes que la media de edad de cualquier otro joven en nuestro país), lo que los predispone a una situación de riesgo de exclusión social e incluso a un segundo desamparo.

La vulnerabilidad de estos jóvenes es extrema: el 84% se encuentra en riesgo de pobreza y exclusión, 81,5% está en paro, el 84% no recibe ninguna prestación o subsidio, y un 10% se ve obligado a vivir en la calle o en situación de alta precariedad, según el último Boletín de Vulnerabilidad elaborado por Cruz Roja Española dedicado a jóvenes extutelados.
La crisis de la COVID-19 ha afectado de forma sustancial a la inserción social y laboral de estos jóvenes y ha agravado su vulnerabilidad y su riesgo de pobreza y exclusión social.

 “Las principales barreras para la emancipación identificadas tanto por los propios jóvenes, como por los equipos de Cruz Roja son el desempleo y falta de oportunidades, la carencia de recursos económicos y vivienda, la discriminación, las dificultades para mantener el permiso de residencia y trabajo en el caso de extranjeros, las carencias formativas y los hechos traumáticos no superados o el aislamiento”, explica Carlos Chana, responsable del proyecto ‘Acompaña’ de Cruz Roja Española, con el que se apoya a estos jóvenes en su desarrollo personal y social, promoviendo su formación e inserción laboral, y asesorándoles en su regularización administrativa. El objetivo es facilitarles su emancipación para que puedan vivir por sí mismos.

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