#Curiosocial: África, una tierra por descubrir

África es el tercer continente más extenso, después de Asia y América. Está situado entre el océano Atlántico al oeste y el índico al este. Al norte limita con el mar Mediterráneo. La superficie del continente alcanza los 30.272.922 km^2, un 20.4% del total de tierra emergida del planeta. Este territorio se divide en 54 estados soberanos, de los cuales sólo uno es transcontinental: Egipto, debido a la situación del canal de Suez, posee territorio en la Península del Sinaí, en el continente asiático. A lo largo y ancho de toda su geografía viven 1.300.000.000 millones de personas, un 15% del total mundial.

La mayoría de historiadores coinciden en que el Homo sapiens apareció en África Central hace unos 300.000 años para luego expandirse por el resto del mundo. No es el único aspecto en el que son pioneros: ya en el año 616 a.C. una expedición fenicia que contó con apoyo del faraón Necao II circunnavegó el continente africano por primera vez. En comparación, no sería hasta el 1488 que el portugués Bartolomé Díaz avistaría el Cabo de Buena Esperanza. 

Hablando de faraones, el Antiguo Egipto, que se desarrolló alrededor de los cauces medio y bajo del Nilo, es considerada una de las civilizaciones más importante de la historia de la humanidad. En su momento de máxima expansión se extendía desde la desembocadura del río hasta el Jebel Barkal, en la cuarta catarata, del río. Hacia el oeste dominaba línea costera del mar Rojo, la península del Sinaí (que como dijimos antes, sigue siendo parte del país) y los muchos oasis dispersos. Egipto existió durante tantos años que Cleopatra, que nació en el año 70 antes de Cristo, vivió más cerca de nosotros que de la construcción de las pirámides (2500 a. C)

Sin embargo, Egipto, si bien es probablemente la más famosa, no es la única civilización que ha dado riqueza cultural a África. En el siglo VII los árabes, en su esfuerzo expansionista, atravesaron el Norte de África. El Imperio Kanem-Bornu existió entre el siglo XIII y la década de 1840, y se extendió por el sur de Libia, Chad, el noroeste de Nigeria, el este de Níger y el norte de Camerún. 

Europa ejerció una fuerte influencia en África debido a los procesos de colonización iniciados en el siglo XVII, que se aceleraron en 1885 tras la conferencia de Berlín en la que se repartió África al gusto de las potencias europeas. Esta división, debido a sus criterios artificiales, tuvo consecuencias catastróficas que a día de hoy pueden apreciarse en las líneas rectas de las fronteras. Tribus sin ninguna relación se vieron apelotonadas, familias enteras separadas y las culturas locales se vieron desplazadas. Aún a día de hoy, alcanzada la independencia de las excolonias, es muy común encontrar a gente en esos países que se comunica en francés, inglés, italiano y afrikáans, un derivado del neerlandés hablado en Sudáfrica, Namibia y Botsuana.

La variedad de África no es sólo cultural, sino que su geografía ha permitido el desarrollo de una gran variedad de especies. De norte a sur podemos diferenciar los dromedarios del Sáhara, las hienas, jirafas, hipopótamos, cebras, gacelas y (mal llamados reyes de la selva) leones de la sabana. A medida que nos acercamos a África Central, las neblinosas mesetas del Congo, cubiertas de una espesa vegetación, nos esconden a los gorilas de espalda plateada. Y aunque siempre pensemos en África como un lugar caluroso, en las costas del sur hay incluso colonias de pingüinos. Y ni siquiera estamos incluyendo la isla de Madagascar, que con 1,7 millones de especies únicas, debido a su aislamiento del resto del continente, es uno de los mayores puntos calientes de diversidad del mundo.

Te puede interesar

Síguenos en nuestras redes

Anuncio

Suscríbete a nuestro Newsletter

Y actualízate con las últimas noticias

Anuncio

RECIBE LAS ÚLTIMAS NOVEDADES