Luis Lopezosa García

Graduado en Ciencias Políticas

Alejandro Álvarez Pérez

Máster en Psicología Jurídica y Forense

 

  1. Mantener la unidad territorial.

Aunque en este imperativo se hace referencia a la unidad territorial bajo un mismo gobierno, no es incompatible con la descentralización de poder. Un ejemplo de ello era la propia URSS.

Dicho imperativo se alcanzó en 2010 con la victoria de Viktor Yanukovich, ya que este nuevo presidente prorruso permitió crear el eje Rusia-Bielorrusia-Ucrania. Pero con el derrocamiento de Yanukovich tras la revolución del Euromaidán, dicho imperativo entra en amenaza, al alinearse los gobiernos posteriores con la UE (posible adhesión) y su posible ingreso en la OTAN. Por consiguiente, Rusia con el fin de mantener dicho imperativo, reduce la unidad territorial a determinados territorios ucranianos, siendo éstos: Crimea con su adhesión en 2014 y la región del Dombás con su apoyo e intento de reconocimiento de independencia, de ahí la firma de los Acuerdos de Minsk (2014) y Minsk II (2015). Sin embargo, el fracaso en el cumplimiento de los acuerdos, le llevan a intervenir militarmente en ucrania para intentar mantener la unidad territorial de los territorios mencionados, así como intentar que el resto del territorio permanezca neutral ya que no puede mantenerlo. Puesto que es inviable para ella, una ocupación de un territorio lleno de combatientes hostiles, tanto por el coste económico, militar y humano que ocasiona, teniendo el ejemplo claro de Afganistán tanto en su intento de control e invasión en 1978-1992 y el de EEUU en 2001-2021.

Por tanto, Rusia pretende con su intervención volver a consolidar y/o mantener su influencia, así como la unidad territorial en dicho territorio. Siendo de vital importancia Crimea y Dombás, así como obtener una Ucrania amiga y si no es posible, neutral a los intereses de las potencias occidentales.

 

  1. Defender las fronteras.

Dicho imperativo guarda relación con la protección de las mismas frente a otras potencias rivales o países vecinos. En otras palabras, es el mantenimiento seguro de la frontera. Actualmente los países no intervienen en frontera para solucionar problemas, puesto que intervenir en frontera es ya intervenir sobre un problema que presenta difícil solución. Un ejemplo de esta nueva forma de proceder lo vemos en España, en su intervención contra la trata de seres humanos y la inmigración ilegal. No centra sus esfuerzos exclusivamente en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, sino que interviene en regiones que se encuentran más allá de la frontera física. Dichos territorios son el Magreb y el Sahel, siendo considerados Área de Seguridad Nacional y Área de Vital Seguridad, respectivamente. Es más, califica zonas próximas al Sahel  como Áreas Vitales. Todo ello, muestra que los países intervienen en áreas de miles de kilómetros con el fin de mantener y defender sus fronteras.

Por tanto, la defensa de las fronteras físicas ha sido un punto vital a lo largo de la historia, puesto que una frontera segura garantizaba estabilidad dentro del territorio nacional. Es por ello, que durante la Guerra Fría, la URSS intervino en países próximos a su frontera, con el fin de asegurarse una serie de países satélites con los cuales creaba por una parte una franja de territorio segura con el fin de alejar los problemas exteriores de su frontera, así como dilatar la frontera real entre URSS y OTAN dificultando un ataque por parte de sus rivales. Tras la caída de la URSS diversos países satélites se han ido integrando en la EU y/o la OTAN como es el caso de Polonia. Situación que ha hecho que Rusia se encuentre cada vez más acorralada por la OTAN, siendo perjudicial para la defensa de sus fronteras la incorporación de Ucrania a la misma. Puesto que solamente quedaría en dicho frente Bielorrusia como país aliado.

En conclusión, la intención de Rusia en la defensa de sus fronteras consiste en crear un corredor desde Bielorrusia al Dombás con el fin de asegurar una separación física de su territorio con los países OTAN. De ahí, los múltiples intentos del Kremlin por mantener el Dombás bajo su influencia, intentando por todos los medios erigir un territorio estable e independiente de Ucrania que los separe territorialmente. Así como controlar y mantener Crimea por el acceso y control sobre el Mar de Azov y el mantenimiento de su base marítima en Sebastopol. Ambos hechos, le permitiría mantener un espacio de seguridad mínimo para garantizar así la estabilidad de su frontera.

  1. Mantener unas conexiones externas.

Este último imperativo trata sobre la importancia de asegurar y mantener determinados puntos estratégicos, con el fin de obtener un cierto grado de superioridad frente al resto países, ya no a nivel local sino a nivel internacional. Dichos puntos estratégicos pueden ser: rutas de comunicación, de tránsito o comerciales. Viéndose influidos por la tecnología, situación geográfica, distribución del poder relativo y la estabilidad en las regiones de tránsito.

Rusia, es conocedora de su gran desventaja marítima frente al resto de grandes potencias, puesto que pese a ser el país con mayor extensión a nivel mundial, su acceso al mar es bastante limitado. Por una parte debido a la orografía, puesto que los mares del norte de Rusia quedan impracticables a lo largo de amplios períodos de tiempo debido a factores climatológicos. Así como, los puertos de Kaliningrado, Rostov del Don y Sebastopol pueden ver limitado su acceso al mar, al ser fácilmente bloqueables a través de los estrechos daneses, estrecho de Kerch y estrecho del Bósforo, respectivamente. Además el puerto de Sebastopol se encuentra situado en la península de Crimea, territorio en disputa desde 2014, pese a la ocupación Rusia ese mismo año, al no existir un reconocimiento formal por parte de la comunidad internacional. Si a lo anterior, se le suma que los mares del sureste se encuentran ampliamente dominados por China, Rusia presenta una gran dificultad para mantener conexiones externas marítimas. Dificultando por ende, su supervivencia como gran potencia internacional.

Es por ello, que durante la guerra siria, apoyase a Bassar Al Assad con el fin de mantener su único puerto en el Mediterráneo, la base naval de Tartús. Dicho puerto le permite eludir el estrecho del Bósforo controlado por Turquía, que permite el acceso del mar Negro al Mediterráneo. Es por ello, que Rusia pretende asegurar Crimea y a ser posible ampliar áreas limítrofes a la misma con el fin de defender dicho espacio físico, así como, mantener la base marítima de Sebastopol. Puesto que la adhesión de Crimea le permite por un lado controlar el mar de Azov, así como el estrecho de Kerch y mantener dicha base marítima, así como mantener un amplio acceso al mar negro.

En definitiva…

Los intereses rusos que han llevado a una intervención militar directa en territorio ucraniano son de diversa índole. Pudiendo destacar como imperativo de mayor relevancia la defensa y mantenimiento de una frontera segura y el imperativo de mantenimiento del poder relativo en la región. El mantenimiento de la frontera segura, podría ser obtenido a través de la creación un Área de Seguridad Nacional en la región del Dombás y a ser posible extender la misma mediante un corredor Dombás-Bielorrusia y otro corredor Dombás-Crimea, lo cual explica el aumento actual de los enfrentamientos en dichas zonas. Con respecto al segundo, Rusia pretende mantener a dicho país en un estatus de neutralidad a sus intereses, por ello prohíbe la unión a UE y OTAN. Ya que de esta forma, sus fronteras se verían perjudicadas y afectadas. Y sin volver al escenario en que existía una Ucrania aliada de Rusia, puesto que es improbable que vuelva, Rusia quiere asegurarse al menos que dicho territorio no entre en la cuota de poder de sus potencias rivales y por consiguiente amenace aún más sus fronteras.

 

 

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