Yuri Gagarin, hijo de carpintero y primer ser humano en el espacio

Un hombre se pone un traje de cien kilos. Casi ni puede moverse y respirar a la vez. Entonces, lo meten en una lata de dos metros de ancho. Debe ser lo más parecido a que lo entierren vivo. No obstante, se va a convertir en un héroe nacional. Él, el hijo de un carpintero. Él, que nació en Gjask, una ciudad casi desconocida. ¿Cómo fue posible?

Hoy es 12 de abril. El mismo día, pero de 1961, el cosmonauta soviético Yuri Gagarin se puso en órbita, a los mandos de la nave Vostok 1. Lo hizo en plena Guerra Fría, el mismo año que se construyó el Muro de Berlín y que Kennedy intentó invadir Cuba por Bahía de Cochinos. Fue uno de los hechos más importantes de la carrera espacial.

En 1917, en Rusia, los porcentajes de analfabetismo superaban el 60, en hombres, y el 80, en mujeres.  En menos de 10 años, se elaboraron alfabetos nuevos para los más de 50 idiomas que se hablaban en la URSS. Esto se mezcló con los programas de implicación educativa soviéticos, que daban las mismas posibilidades para estudiar al hijo de un médico de Moscú y a la hija de una campesina en Gjask.

Nació en 1934 y se mudó en 1941 por culpa de la Gran Guerra Patria (como llamaron a la Segunda Guerra Mundial en la URSS). La vinculación con el aire le llegó a Gagarin desde bien pequeño. Durante la Segunda Guerra Mundial, un caza soviético se estrelló muy cerca de su casa. Él y uno de sus amigos escondieron al piloto de las tropas nazis, hasta que lo rescató el ejército del aire.

El materialismo dialéctico en los avances científicos

Después de estudiar en las Escuelas Técnicas y Profesionales, ingresó como cadete en las Fuerzas Aéreas Soviéticas. Materializó esas ansias en 1957, cuando se graduó. Se unió, así, a los científicos tempraneros que manaron de la URSS (Oparin, Semiónov, Landau, Túpolev, Vavilov o Losev). Ese mismo año, la URSS lanzó a órbita el primer satélite de la historia, el Sputnik.

Ya en 1960, Gagarin ingresó en las filas del PCUS. Todos, él y el resto de aviadores, como Nikolayev o Popovich, fueron educados en el materialismo dialéctico. Esta rama filosófica explica cada acontecimiento como producto del desarrollo histórico, que a su vez influye en los posteriores. Así, ratifica cada nuevo avance científico, cada refutación de teorías, que se sustituyen por otras nuevas. Fue lo que permitió a Sergei Korolev, por ejemplo, diseñar el programa espacial.

Gagarin murió en 1968 por un accidente de aviación. Su legado no es el de un genio que llegó al espacio por su buen hacer. Es el de quien materializo que, efectivamente, orbitar sobre la Tierra era posible. Tras su vuelta a la Tierra,  de 108 minutos, vinieron más. Luego fue Valentina Tereshkova, que trabajó en una fábrica textil. Ambos demostraron que, solo en igualdad de oportunidades, se puede llegar a lo más alto si se pertenece a una familia obrera.

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