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Fundación Cibervoluntarios reclama la importancia de las competencias tecnológicas para frenar la pobreza digital y avanzar hacia una sociedad más inclusiva

  • La brecha digital es mayor en entornos con menor capacidad económica y en municipios con menos de 10.000 habitantes
  • Desde 2001, Fundación Cibervoluntarios ayuda a comprender y usar la tecnología a todas las personas, con especial atención a las personas más vulnerables digitales
  • Se puede solicitar formación gratuita en cibervoluntarios.org

 

Fundación Cibervoluntarios se suma al Día Internacional del Aprendizaje Digital, el 19 de marzo, una fecha elegida por la UNESCO para resaltar la importancia de las competencias digitales para avanzar hacia una sociedad más inclusiva, innovadora y participativa. Este día se enmarca además en el Año Europeo de la Educación para la Ciudadanía Digital, lanzado por el Consejo de Europa con el lema «Learn, Connect, Engage, Thrive Together!» (¡Aprender, conectar, comprometerse, prosperar juntos!). Fundación Cibervoluntarios, pionera a nivel mundial en voluntariado tecnológico, lleva desde 2001 trabajando para ayudar a las personas a que adquieran las competencias digitales necesarias para su día a día de forma gratuita, cercana y práctica, gracias al apoyo de una red de más de 4.500 personas cibervoluntarias y 5.000 entidades colaboradoras entre ayuntamientos, centros educativos y ONGs

Aprendizaje digital y apropiación de la tecnología para frenar la pobreza tecnológica

La rápida evolución tecnológica y la digitalización de servicios esenciales han generado nuevos retos. En este contexto, Fundación Cibervoluntarios hace un llamamiento a administraciones públicas, entidades, centros educativos, ONGs y ciudadanía en general a unirse al compromiso por un aprendizaje digital amplio, contínuo, crítico e inclusivo, e impulsar la formación gratuita en competencias digitales para todas las personas. Según el Informe sobre la Sociedad Digital del ONTSI 2024, el 30% de la población española no tiene todavía competencias digitales básicas. En los municipios de menos de 10.000 habitantes, esta cifra sube al 43%.  Además, el estudio sobre la Brecha Digital en la Infancia y Adolescencia en Situación de Pobreza, elaborado por la Plataforma de Infancia, señala que factores de exclusión como la pobreza, un bajo nivel de estudios o provenir de una familia de origen extranjero o monoparental aumentan la vulnerabilidad de la infancia ante la brecha digital. 

Estos datos reflejan la necesidad de fortalecer la capacitación digital en entornos rurales, población con menos recursos y grupos vulnerables, en los que la falta de formación en herramientas digitales acentúa su exclusión y limita sus derechos y oportunidades. Sin una formación adecuada en competencias tecnológicas necesarias para desarrollarnos a nivel personal, laboral y social, se puede generar pobreza digital. La pobreza digital, más allá de la falta de dispositivos tecnológicos y conectividad; se caracteriza por la falta de habilidades y competencias para gestionar y aprovechar al máximo las oportunidades que ofrece la era digital. Es decir, es la incapacidad de una persona de interactuar plenamente con el mundo digital, cuando, donde y como lo necesita, y de sacar de ello el máximo provecho.

Para Yolanda Rueda, Presidenta de Fundación Cibervoluntarios, “El gran reto que tenemos por delante es ayudar a que todas las personas tengan las competencias tecnológicas necesarias que les permitan usar la tecnología para acceder a las mismas oportunidades de educación y empleo, para defender sus derechos, expresarse y participar activamente en la sociedad. Estos son los pilares de una sociedad inclusiva, sin el conocimiento y el uso de la tecnología esto es imposible hoy en día”. El voluntariado tecnológico es clave para impulsar el aprendizaje digital, fundamental para lograr la innovación social y el empoderamiento de la ciudadanía, Sólo a través de un aprendizaje digital que vaya más allá de las competencias digitales básicas, sino entendido como un proceso más amplio de apropiación de la tecnología, se podrá conseguir la consecución de una ciudadanía plena.