Familia es la primera palabra que viene a la mente cuando entras en Baransu. De forma acogedora nos abrieron sus puertas antes de que el Covid-19 paralizara todo. Hoy, en forma de esperanza, volvemos a dar voz a un colectivo comprometido con la vida. Mucho más que un lugar de entrenamiento y más que un club de judo, Baransu se convierte en un lugar donde los más pequeños inician su carrera en este deporte y los más veteranos del club imparten sus clases y entrenan; haciendo visible el vínculo tan cercano que existe entre ellos.
Hemos podido conocer de cerca cómo un deporte de contacto fomenta el autocontrol y la inclusividad, y en concreto, en este club, la vida. Y es que el Club de Judo Baransu cuenta con una historia ligada a la de Heróes Hasta la Médula, una asociación que lucha por la donación de médula y de sangre. La vitalidad y la energía inundan las instalaciones de Baransu, sitas en el municipio granadino de Albolote. Este club de judo está dirigido por Carolina Ortega y César A. Álvarez que entrenan en sus grupos a niños de diferentes edades.
Cuando comenzó la andadura de Héroes Hasta la Médula decidieron sumarse. Hemos podido conocer esta labor de la mano de David, uno de los promotores de dicha asociación, que nos cuenta emocionado lo que supone este compromiso. “El fin es salvar vidas y aquí encontramos deportistas. La gente que hace deporte se cuida mucho y tiene hábitos muy saludables. Ha sido muy fácil ligar un proyecto como el nuestro al club y más por cómo son ellos, es muy emotivo contar con su apoyo. Ellos han hecho suyo nuestro propio objetivo. Todo lo hacemos por y para la gente y aunque llevamos poco tiempo estamos teniendo muy buena aceptación. Defendemos algo que tarde o temprano puede llegar a tu casa. Es muy probable que un periodo de vida nosotros o algún familiar cercano requiera sangre o una donación de médula”. Nos cuenta David.
Héroes Hasta la Médula lleva desde 2016 haciendo actividades de concienciación de forma voluntaria, y este año el colectivo se ha constituido como asociación sin ánimo de lucro. La asociación se encuentra inmersa en diferentes proyectos como Omédula, una carrera benéfica que realizan anualmente y que está contando con una gran colaboración. Además de ayudar en la causa, las familias pasan un día muy divertido practicando deporte.Vivir para compartir”, así es el lema que David recalca y que acompaña todas aquellas actividades que organizan. Todos los fondos recaudados se destinan a la Fundación Josep Carreras, pionera en España en la donación de médula. También cuentan con un programa que da difusión a la labor del centro de transfusión sanguínea. Se encargan de movilizar a diferentes institutos de municipios de la provincia para que conozcan el proceso de donación y se conciencien de la importancia de esta acción desde su juventud. “Hemos llevado alumnos de forma gratuita al centro de transfusión. Ven y conocen cómo funciona la donación y aprovechan el resto del día para hacer actividades culturales en la ciudad junto a sus compañeros y profesores. Estamos implicados en que los más jóvenes conozcan la donación. También hemos organizado un concurso de cortos en el que el premio será para aquel que transmita el mejor mensaje de donación de sangre y médula”. Relata David.
Por último, y no por ello menos importante, la asociación está volcada en defender el derecho a la educación en aquellos niños que están recibiendo tratamiento por leucemia. Actualmente preparan un plan de educación, en el que mediante profesores voluntarios, esos niños, recibirían clases en su domicilio para no perder el ritmo escolar. Para ello, desearían contar con el apoyo de los organismos competentes. “Queremos trabajar junto a las instituciones para que todo sea más fácil. Cuando un niño sufre leucemia lo primero que hace es dejar de ir a clase. Queremos que la delegación de educación nos ayude a impulsar este proyecto. Contamos con una lista de docentes voluntarios dispuestos a colaborar”. Nos cuenta David.
En cuanto al club, hemos podido charlar con la presidenta, Carolina Ortega, que afirma que lo que hace diferente Baransu del resto de clubes es lo involucrados que están todos lo que forman parte. “Baransu no solo está compuesta por los niños que vienen a aprender. Los padres se involucran mucho y entre todos formamos una gran familia. La unión es lo que nos diferencia. Nuestros chicas y chicas aprenden que nunca hay una derrota independientemente del resultado y que del tatami siempre te llevas un amigo”. Afirma contenta Carolina. 

 

Baransu: equilibrio entre cuerpo, mente y corazón

 

Por su parte, César A. Álvarez, profesor de judo nos cuenta lo importancia de este deporte en el desarrollo de niños con diversidad funcional. “ A pesar de ser un deporte de contacto y fuerza, no fomenta la agresividad, sino el autocontrol. Judo significa camino de la flexibilidad. Todos esos niños que no son extrovertidos aquí cambian. El contacto físico, que es imprescindible en este deporte, ayuda a acabar con esas barreras”.
Al futuro del judo César pide que no se pierda su esencia: el respeto, la honestidad y el compañerismo. Y sobre todo la conexión familiar que auna a este grupo. Con respecto a la estrecha relación que mantienen con la asociación: “para nosotros ha sido algo fuerte, nos han enseñado que tenemos que vivir el doble por aquellas personas que no están. Hemos aprendido una nueva forma de ver la vida”. Nos cuenta Álvarez.
Baransu, un lugar donde Héroes Hasta la Médula ha encontrado su familia y donde la deportividad, la concienciación y la vida van de la mano. Desde Granada Social esperamos que cuando toda la situación que desgraciadamente vivimos acabe, este club vuelva a estar lleno de vida.

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